Expulsados y sin ayuda


Piden un cambio en la política de disciplina del distrito escolar


Durante sus años de secundesp.jpgaria Claudia Gómez, fue expulsada de tres escuelas.

"Fue siempre por la misma razón, y en ninguna de las tres ocasiones pude encontrar ayuda", dice Gómez.

La joven explica que la causa por la que la echaron de las secundarias Bravo Medical y Fremont en el Distrito Escolar Unificado de Los Angeles (LAUSD), así como Bell Gardens en el de Montebello (MUSD), fue involucrarse en peleas cuerpo a cuerpo sin uso de armas.

Tras haber conseguido terminar la secundaria estudiando desde casa, Gómez de 19 años, reconoce que las peleas en las que participó no son un comportamiento aceptable, pero señala que ella no sabía entonces cómo enfrentarse a las provocaciones de otros estudiantes.

El suyo es sólo uno de los ejemplos que muchas organizaciones comunitarias denuncian como uno de los males crónicos de la educación pública.

"A mí me expulsaron de Fremont, y he conseguido que mis hijos no corrieran
la misma suerte, pero los problemas de fondo no han cambiado", explicaba Rosalyn Broadnas, madre de cuatro hijos, a los que ella se refiere como "supervivientes", más que graduados, de la misma escuela a la que ella asistió.

Broadnas fue una de las participantes en la acción informativa que tuvo lugar ayer ante la sede de LAUSD, pidiendo un cambio en las políticas disciplinarias del distrito.

Laura Faer,abogada de Public Counsel Law Center, una de las organizaciones que apoya este movimiento, explica que a pesar de que LAUSD se comprometió
hace tres años a poner en práctica la iniciativa de Apoyo al comportamiento positivo en las escuelas (Schoolwide Positive Behavior Support o SWPBS), en los planteles sigue habiendo más acciones punitivas que preventivas, y las mismas recaen desproporcionadamente entre
estudiantes de color.

"Es un caso sobresaliente de discriminación", dice la abogada, refiriéndose a un informe que hoy publica su organización, junto con Mental Health Advocacy Services, y Community Asset Development Re-defining Education (CADRE).

El análisis se enfoca en el Distrito 7, al que pertenecen algunas de las escuelas con más incidentes, como Fremont, Forshay y King-Drew, y refleja –en 2008-09— una tasa de suspensiones de más del 47% entre afroamericanos (que representan menos del 19% de los estudiantes del distrito), y del 52.4% para los hispanos, que son la etnia predominante (79.5%). Los porcentajes son muy similares a los de 2005-06, antes de que entrara en vigor la política menos punitiva de LAUSD.

Cifras diferentes Los autores señalan que los datos se basan en información pública de LAUSD, cotejada con datos del Departamento de Educación de California (CDE).

Pero María Luz Marquez, al frente de Servicios humanos y Salud en LAUSD, indica que las cifras de las que ella dispone muestran una tasa de suspensiones del 11.5% y 3.4% para afroamericanos y latinos, en distrito y año indicados.

"No sé cómo han calculado las cifras", comentó Márquez, asegurando que se está progresando en cuanto a reducir las sanciones.

Los datos de CDE muestran que en conjunto LAUSD registró 50,411 suspensiones de estudiantes en 2009 frente a algo más de 52 mil en 2006.

El informe fue presentado ante la Junta de Educación de LAUSD para su estudio.